La Formación Profesional continúa expandiéndose en España, pero su crecimiento no se está produciendo de forma equilibrada entre la red pública y la privada. En los últimos cursos, la oferta de FP privada ha aumentado a un ritmo aproximadamente doble que la pública, impulsada principalmente por el aumento de la demanda y la falta de plazas disponibles en determinados ciclos formativos.
Este fenómeno está llevando a miles de estudiantes a matricularse en centros privados para poder cursar la titulación deseada, con costes que en algunos casos pueden alcanzar varios miles de euros por ciclo.
Más demanda que plazas públicas disponibles
La FP ha ganado atractivo como vía formativa por su orientación práctica y su conexión con el empleo. Cada vez más estudiantes optan por ciclos formativos de grado medio y superior en áreas con buena inserción laboral. Sin embargo, la capacidad de la red pública no siempre cubre la demanda existente, especialmente en titulaciones con alta solicitud.
Cuando no obtienen plaza en centros públicos, muchos alumnos recurren a centros privados como alternativa para no perder el curso o para acceder a la especialidad concreta que buscan.
Diferencias de coste entre centros
Uno de los aspectos más destacados de este crecimiento es la diferencia de coste entre la FP pública y la privada. Mientras que la oferta pública tiene tasas reducidas o es gratuita según la comunidad autónoma, en la privada los precios pueden situarse en franjas elevadas, con importes que pueden llegar hasta los 9.000 euros por ciclo completo.
Esta situación introduce un factor económico relevante en el acceso a determinados estudios de FP y abre el debate sobre la equidad en el acceso a la formación profesional.
Expansión de la oferta privada y modalidades flexibles
El crecimiento de la FP privada también se apoya en la expansión de modalidades a distancia y semipresenciales, que permiten captar alumnado fuera de su zona geográfica o con necesidades de mayor flexibilidad. Esta diversificación de formatos amplía las opciones disponibles, aunque también exige que el estudiante valore bien la calidad, el reconocimiento y las condiciones de cada centro.
Un reto de planificación educativa
El aumento más acelerado de la FP privada frente a la pública refleja un desajuste entre la demanda real de formación profesional y la capacidad de respuesta del sistema público. Para orientadores, centros y estudiantes, este contexto hace especialmente importante contar con información clara sobre la oferta disponible, los costes y las características de cada programa antes de tomar una decisión.
La FP sigue consolidándose como una vía formativa clave, pero su desarrollo plantea retos de acceso y planificación que seguirán marcando el debate educativo en los próximos cursos.









